Frases célebres e inspiradoras, ideas fundamentales, reflexiones y opiniones de San Ambrosio
Ambrosio de Milán, de nombre original Aurelio Ambrosio (en latín: Aurelius Ambrosius; Tréveris, c. 340 ‑ Milán, 4 de abril de 397), canonizado como san Ambrosio, fue un destacado obispo de Milán y un importante teólogo y orador. Hermano de santa Marcelina, es uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia latina o de Occidente y uno de los 37 doctores de la Iglesia católica. Se destacó como figura pública, promoviendo fervientemente el cristianismo niceno contra el arrianismo y el paganismo. Dejó una importante colección de escritos, entre los que destacan el comentario ético De officiis ministrorum (377-391) y la obra exegética Exameron (386‑390). Sus predicaciones, sus acciones y sus obras literarias, además de su innovadora himnografía musical, lo convirtieron en una de las figuras eclesiásticas más influyentes del siglo IV.
Ambrosio era gobernador romano de Aemilia–Liguria en Milán cuando, de forma inesperada, fue nombrado obispo de Milán en 374 por aclamación popular. Como obispo, adoptó una postura firme contra el arrianismo e intentó mediar en el conflicto entre los emperadores Teodosio I y Magno Máximo. La tradición atribuye a Ambrosio el desarrollo de un canto antifonal, conocido como canto ambrosiano, y la composición del himno «Te Deum», aunque los estudiosos modernos rechazan ahora ambas atribuciones. La autoría de Ambrosio de al menos cuatro himnos, incluido el conocido «Veni redemptor gentium», es segura; estos forman el núcleo de los himnos ambrosianos, que incluyen otros que a veces se le atribuyen. También tuvo una notable influencia en Agustín de Hipona (354-430), a quien ayudó a convertirse al cristianismo.