A causa de la envidiosa índole humana

A causa de la envidiosa índole humana ha sido siempre no poco peligroso buscar medios y formas nuevas para descubrir mares incógnitos y tierras desconocidas, escuchando luego los emprendedores más reproches que loas en boca de los que se estuvieron quietos.

Maquiavelo, N. (1512), Discursos sobre la primera década de Tito Livio, I, proemio, p. 245, Obras Completas, Barcelona: Vergara, Depósito legal: B.27194 - 1965

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